Publicidad Publicidad


Doug y Lynn regresan a su casa desde Méjico. Lynn atropella a un hombre con su coche. Doug busca el cuerpo en la oscuridad, descubre que está muerto y que se trata de un policía mejicano. Temiendo que si declaran el accidente, Lynn podría ir a la cárcel, huyen del lugar del accidente rumbo a Los Angeles. Al poco tiempo, Shell, un encantador desconocido, entra en su vida pidiéndoles trabajao en su tienda de decoración. Declinan su petición y comienza a acosarles.


Comentarios

Más comentarios de Sin testigos


Publicidad