|
|
|
Su mejor amigo, un famoso experto en obras de arte, ha muerto asesinado. Colt, ingenuo y eficaz oficial de policía sigue la única pista de que dispone, que, para su desgracia, conduce al poderoso director de un museo. Como era previsible, Colt recibe varios tiros y, aunque no aparece su cadaver, disfruta de un magnífico entierro. Pero Colt no ha muerto; simplemente ha aprendido la lección. Ahora, escondido tras un atifaz, es "El Espíritu", terror de los criminales, al no tener que actuar limitado por las exigencias de la ley.
|