Publicidad Publicidad


Agustin Valverde, sin duda la mejor persona de Calacierva, un lugar de Aragon, deja definitivamente su pueblo, camino de Madrid, donde vive su hijo Agustin, eminente cirujano. El de Calacierva, no ha medido bien el paso que ha dado. Durante tantos años de alejamiento, el doctor Valverde y su esposa Luchy han llegado a codearse con lo mejor de la sociedad madrileña. Sin embargo, la presencia del abuelo en aquella casa va a poner muchas cosas en su sitio.


Comentarios

Más comentarios de La ciudad no es para mí


Publicidad