|
|
|
Al grito de "¡Atención, policía!, un funcionario estatal vestido de uniforme se mete en el gentío que supone la Fiesta de la cerveza. Pasa por el barullo de las carpas de cerveza hacinadas como un derviche danzante. Pasa corriendo por mesas y jarras de cerveza, titubeando constantemente entre agresiones y anhelo de contactos humanos. Busca entrar en contacto con las personas, les habla, las provoca y les pregunta si son "el Estado".
|