|
|
|
Muy poca gente sabe que Johann Sebastian Bach y Federico II de Prusia se encontraron en mayo de 1747, en Postdam. El monarca era un gran amante de la música y admirador del anciano maestro; Bach, que en ese momento tenía 65 años, había realizado un largo viaje desde Leizpig para asistir al bautizo de su primer nieto. Su encuentro movió a dos mundos que chocaron entre sí, provocando unos contrapuntos increíbles de sentimientos diversos: admiración, envidia, esperanza y decepción...
|