Y para los cinéfilos...
"El último voto" pretende ser una crítica contra el sistema electoral norteamericano, aunque se queda en el camino. Las productoras saben lo que hacen y han escogido la mejor fecha para estrenar una película como están, en plena resaca de las elecciones de Estados Unidos. Bud, a quien da vida Kevin Costner, es un tipo vago amante de la cerveza, que vive en un parque de caravanas donde pasa sus días bebiendo y llevándose mal con su hija de 12 años. Bud es obligado a prestar atención cuando un problema con las máquinas que cuentan los votos hace que su voto sea el más importante en la historia de los EEUU. El Presidente (Kelsey Grammer) y el rival demócrata (Dennis Hopper) empiezan a cortejarle y a cambiar sus políticas para ganar su favoritismo. Esta puede ser la película que vuelva a lanzar a Kevin Costner al estrellado, después de muchos fracasos, pues no lo hace mal y se muestra resuelto y convincente. Al final nos encontramos con una comedia familiar (con tintes dramáticos) cuyo final puede repeler un poco por ser excesivamente patriótico y moral.