Y para los cinéfilos...
"Mi vida es una ruina" gira en torno a la vida de Bill Thompson, un personaje calzonazos y desgraciado al todo le sale mal. Aparentemente tiene todo lo que un hombre puede desear, pero en realidad es muy infeliz: su mujer le es infiel, su trabajo no le gratifica y tiene la autoestima por los suelos. A partir de entonces intentará que su vida tome otro rumbo. Para ello contará con la ayuda de un joven de 15 años al que servirá de tutor en un programa de voluntariado al que se apunta. El film podría considerarse una especia de "American Beauty" aunque, eso sí, mucho más ligera. Es decir, nos encontramos ante una comedia con algún toque de crítica hacia la doble moral de los Estados Unidos, hacia su clase media (ese "quiero y no puedo"), hacia el famoso sueño americano, o la crisis de los 40, pero alejada de la sátira de su predecesora. Es una comedia que no destaca especialmente, pero que sí merece la pena ver porque, al menos, es algo diferente. Lo mejor de la cinta es su protagonista, Aaron Eckhart, quien borda el papel de desgraciado. El acompañan Jessica Alba, Elizabeth Banks, Logan Lerman, Gabriel Basso, Craig Bierko y Timothy Olyphan.